El turismo en Brasil es una actividad importante en varias regiones del país. Con 6 306 000 visitantes extranjeros en 2015, Brasil es el primer destino del mercado turístico internacional en América del Sur y ocupa el segundo lugar en América Latina en términos de turistas internacionales, después de México.
Los gastos de los turistas extranjeros que visitaron Brasil llegaron a 5,800 millones de dólares en 2008, 16,8% más que en el 2007 y el país abarcó 3,4% del flujo turístico internacional en el continente americano en 2008. En 2005, el turismo contribuyó un 3,2% de los ingresos nacionales derivados de las exportaciones de bienes y servicios, responsables de la creación de un 7% de empleos directos e indirectos en la economía brasileña. En 2006, se estima que 1,87 millones de personas fueron empleadas en el sector, con 768 mil empleos formales (41%) y 1,1 millón de ocupaciones informales (59%).
El turismo doméstico representa una parte fundamental del sector; contabilizando más de 50 millones de viajes anualmente, los ingresos directos generados por el turismo interno en 2010 fueron de 33 mil millones de dólares casi seis veces más de lo que es captado por el país en relación al turismo extranjero.
La estatua de Cristo Redentor, en Río de Janeiro es uno de los puntos turísticos más conocidos de Brasil
El producto turístico brasileño se caracteriza por ofrecer tanto al turista brasileño como al extranjero una gama diversificada de opciones, destacándose atractivos naturales, aventura e histórico-cultural. En los últimos años, el gobierno ha concentrado sus esfuerzos en políticas públicas para desarrollar el turismo brasileño, buscando reducir el desplazamiento interno, desarrollando infraestructura turística y capacitando mano de obra para el sector, además de aumentar considerablemente la divulgación del país en el exterior. Es notable el interés por la Amazona en la Región Norte, el litoral en el Nordeste, el Pantanal y el Planalto Central en el Centro-Oeste. El turismo histórico en Minas Gerais, las playas de Río de Janeiro y los negocios en São Paulo dividen el interés en el Sudeste, y las pampas y el clima frío en el Sur del país.
Fernando de Noronha, uno de los mayores polos turísticos del país
Foz de Iguaçu, en la frontera Brasil-Argentina, es el segundo destino más buscado por los turistas extranjeros que vienen a Brasil por ocio